Escuela de infantil y primaria.
Antigua aula de informática reconvertida en aula-taller de robótica.
Medidas: largo 10.67 m, ancho 6.73 m, alto 3 m
Paredes cerámica enlucida y pintada, suelos de terrazo y techo de hormigón.
Sin absorbentes acústicos.
Ventanales con estores.
Ruido de fondo de 58 dB por la presencia, dentro del aula, de un rack de comunicaciones.
Reverberación con mobiliario de 1,9 s.
Lejos de la normativa CTE y las recomendaciones internacionales.
ACTUACIONES RECOMENDADAS
Nuestra propuesta está calculada para una respuesta media de reverberación en medias frecuencias (500 Hz a 1000 Hz) de 0,6 s.
- Trasladar el rack de comunicaciones fuera del aula-taller (realizado)
- Cubrir con 60 m² de paneles de absorción acústica
OPCIÓN A
- Instalar paneles absorbentes en el techo (48 m²) — parcialmente realizado: 24 m²
- Cubrir un 60% de la pared opuesta al croma pintado con placas absorbentes (12 m²)
OPCIÓN B
- Instalar paneles absorbentes en el techo (48 m²)
- Cubrir la pared pintada del croma con una cortina 0,4 kg/m² con volante fruncido 1:3
Los materiales de los paneles absorbentes deben cumplir la normativa de fuego, pudiendo ser:
- de espuma de resina de melamina, de 4,5 cm de grosor
- de fibra de poliéster no tejida y prensada, de 5 cm de grosor y con tratamiento retardante para fuego
- de fibra de vidrio con protección al desprendimiento de fibras
Podéis ver las características de cada material en la página ORIENTACIONES.
RESULTADOS ESPERABLES
Ruido de fondo: 37 dB
Reverberación: < 0,6 s
Reducción de ruido: > 5 dB
Con los 24 m² instalados se ha obtenido una mejora muy significativa (ver resultados más abajo). Para alcanzar el objetivo de ≤ 0,6 s en medias frecuencias se recomienda completar la superficie absorbente hasta los 48 m² previstos y/o añadir absorción en paredes.
Actuación realizada
Aula-taller tras la intervención. Los plafones de espuma de resina de melamina cubren 24 m² del techo.
El centro instaló plafones de espuma de resina de melamina pegados directamente en el techo, cubriendo 24 m² de superficie. La distribución sobre las zonas de trabajo garantiza una respuesta homogénea en las posiciones de escucha.
Resultados obtenidos
Filtered Impulse Response — REW, señal L+R promediada. Medición realizada el 19/02/2026.
| Parámetro | Antes | Después | Mejora |
|---|---|---|---|
| EDT (Early Decay Time) | 1,775 s | 0,80 s | ✔ −55 % · Decaimiento inicial muy mejorado |
| Reverberación T20 | 1,929 s | 0,867 s | ✔ −55 % · Por debajo de 1 s |
| Reverberación T30 | 1,9 s | 0,92 s | ✔ −52 % · Reducción muy significativa |
| Claridad C50 | −3,17 dB | +3,63 dB | ✔ +6,8 dB · Pasa a zona positiva |
| Definition D50 | 32,5 % | 69,8 % | ✔ +37,3 pp · Supera el umbral del 50 % |
| Centre time TS | 127 ms | 44 ms | ✔ −65 % · Predominio del sonido directo |
| Curvature | — | 6 % | ✔ Decaimiento lineal y homogéneo |
Reverberación. El EDT ha pasado de 1,775 s a 0,80 s (−55 %), y el T20 de 1,929 s a 0,867 s. Son los parámetros más directamente ligados a la percepción subjetiva: el oído registra el decaimiento inicial antes que el T30, de modo que la mejora percibida por los usuarios es especialmente notable. Con 24 m² de espuma de melamina en el techo el aula ha abandonado la franja de alto riesgo acústico.
Inteligibilidad de la palabra. La transformación más elocuente se produce en los índices de claridad. Antes del tratamiento el C50 era negativo (−3,17 dB): la cola reverberante superaba en energía al sonido útil y las condiciones dificultaban activamente la comprensión oral. Tras la intervención el C50 alcanza +3,63 dB, un giro de casi 7 dB. El D50 salta del 32,5 % —por debajo del umbral de inteligibilidad aceptable— al 69,8 %, superando con claridad el 50 % recomendado. El Centre time TS se reduce de 127 ms a 44 ms, confirmando que el sonido directo domina ahora sobre la reverberación.
Homogeneidad del tratamiento. La curvatura del 6 % indica un decaimiento prácticamente lineal, sin la doble pendiente característica de los espacios con absorción irregular. La posición de los plafones sobre las zonas de trabajo ha resultado eficaz.
Valoración global. Con una superficie de absorción de 24 m² —la mitad de los 48 m² inicialmente previstos— se ha conseguido una mejora funcional muy significativa en todos los parámetros medidos. El aula ha pasado de unas condiciones que comprometían la comunicación verbal y generaban fatiga auditiva a un entorno compatible con el aprendizaje activo y colaborativo. Completar la superficie absorbente hasta los 48 m² recomendados, combinando techo y paredes (Opción A), permitiría alcanzar el objetivo de proyecto (≤ 0,6 s en medias frecuencias) y consolidar los valores de inteligibilidad obtenidos.
Inclusividad. La mejora acústica convierte el aula en un espacio más accesible para el alumnado con dificultades de lenguaje y/o atención. Un D50 del 69,8 % y un EDT de 0,80 s reducen el esfuerzo cognitivo necesario para seguir las explicaciones y las interacciones entre iguales, factores críticos para el alumnado con dislalia, trastorno del procesamiento auditivo, TDAH o TEA. En condiciones de alta reverberación, estos perfiles son los primeros en desconectarse; con el tratamiento aplicado, disponen de las mismas oportunidades de participación que el resto del grupo.
Metodologías participativas. El aula responde ahora mejor a las dinámicas de trabajo que deciden los docentes. En metodologías como el aprendizaje basado en proyectos, el trabajo cooperativo o el aprendizaje-servicio, la actividad simultánea de varios grupos genera un nivel de ruido social elevado. La reducción de la reverberación limita el efecto de suma acústica entre grupos, de modo que cada equipo puede comunicarse con claridad sin necesidad de elevar la voz, evitando la espiral de ruido que inutilizaba el aula en su estado anterior.
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