CENTRO EDUCATIVO EN EDIFICIO MODERNISTA DE 1917.

Estudio de caso · Edificio histórico

Cuando el «tercer maestro» actúa en contra del aprendizaje

Un aula construida para la clase magistral enfrenta hoy las exigencias acústicas del aprendizaje cooperativo. Los datos muestran el caso más complejo de nuestra serie.

El 11 de febrero de 1911 el Ayuntamiento acordó construir el edificio. El arquitecto municipal Pere Caselles i Tarrats diseñó un edificio modernista, simétrico, con grandes ventanales de 2×3 m, fachadas de baldosa vista y tejado de cerámica vidriada verde. En 1917 la acústica no era una preocupación. Hoy, las mediciones revelan que el alumnado trabaja en condiciones que duplican o triplican los límites normativos —y que la ciencia asocia con un desarrollo cognitivo más lento.

Fachada del edificio modernista de 1917
Fachada principal del edificio escolar modernista, diseñado por Pere Caselles i Tarrats (1911–1917).

El edificio y su contexto acústico

El edificio fue diseñado a partir de un eje de simetría que lo dividía en dos partes iguales: niños al oeste, niñas al este, con entradas independientes rodeadas de patios y jardines. Entre sus elementos más modernos para la época destacan la ausencia de ángulos rectos —para facilitar la limpieza—, los grandes ventanales y las rampas de acceso.

En 1917 las clases eran magistrales: hablaba uno solo, el docente explicaba o preguntaba, un estudiante contestaba. El ruido de circulación era insignificante. Sin duda les habría sorprendido saber que cien años después la comunidad educativa se moviliza para pedir un entorno saludable en términos acústicos.

Manifestación de la comunidad educativa por un entorno acústico saludable
La comunidad educativa se moviliza para reclamar entornos acústicamente saludables. Foto: Diari Més (cedida)
El reto del edificio histórico

Las metodologías del siglo XXI —trabajo por proyectos, aprendizaje cooperativo— generan más participación y, necesariamente, más ruido. El mismo edificio que fue vanguardia en 1917 se convierte hoy en un obstáculo estructural para el aprendizaje activo.

Mediciones acústicas

Aula grande

Dimensiones: 8,9 × 7,04 × 4,9 m.

1,85s
Reverberación medida (con mobiliario)
0,7s
Límite CTE (nueva construcción)
×2,6
Veces el valor recomendado
Gráfica de reverberación — aula grande
Curva de decaimiento acústico del aula grande. TR medido: 1,85 s con mobiliario.

Aula pequeña

Dimensiones: 7,05 × 6,21 × 5,09 m.

2,1s
Reverberación medida (con mobiliario)
0,7s
Límite CTE (nueva construcción)
×3
Veces el valor recomendado
Gráfica de reverberación — aula pequeña
Curva de decaimiento acústico del aula pequeña. TR medido: 2,1 s con mobiliario.

Puede estimarse el efecto de mejora en la reverberación del aula pequeña en función de los paneles absorbentes instalados:

Paneles (m²) Reverberación estimada Referencia
0 m² (situación actual)2,1 s
6 m²1,5 s
12 m²1,2 s
18 m²1,0 s
24 m²0,8 s
30 m²0,7 sLímite CTE
48 m²0,54 sIdeal inclusivo *

* «Ideal inclusivo» se refiere a un entorno adecuado para alumnado neurotípico o con dificultades leves de atención. Para alumnado con discapacidad auditiva, dificultades de lenguaje o comunicación, la norma internacional ANSI/ASA S12.60-2010 exige que el aula sea adaptable a un TR de 0,3 s —valor respaldado por investigación publicada en American Journal of Audiology (Iglehart, 2020). El valor 0,54 s no alcanza ese umbral.

Coste vs. beneficio

Los primeros 18 m² tienen un efecto importante: reducen la reverberación a la mitad (coste estimado ~1.000 €/aula). Alcanzar el ideal educativo inclusivo requiere 48 m² de absorción, con un coste estimado de ~2.500 €/aula —prohibitivo para la economía de un centro.

Intervención de mejora — mayo 2025

Paneles absorbentes instalados en el aula pequeña — mayo 2025
8 paneles de espuma de resina de melamina (6 m²) instalados en el aula pequeña. Mayo 2025.

Se instalaron 8 paneles de espuma de resina de melamina (6 m²) en el aula pequeña. La medición acústica actualizada muestra una reducción del tiempo de reverberación de 2,1 s a 1,4 s. Además, la claridad C50 y la definición D50 mejoran: la D50 pasa del 34 % al 42 %, lo que indica que una mayor proporción de la energía sonora llega al oyente en los primeros 50 ms —clave para la inteligibilidad del habla.

Gráfica de reverberación post-intervención — aula pequeña
Curva de decaimiento tras instalar 6 m² de paneles absorbentes. TR: de 2,1 s a 1,4 s. D50 mejora del 34 % al 42 %.
Intervención realizada

Con esta modesta intervención mejoran la reverberación y la inteligibilidad del habla. Queda camino por recorrer para alcanzar la normativa vigente o el ideal de un espacio plenamente inclusivo.

Ruido exterior e interior

Se instalaron dos unidades de registro de datos durante una semana completa: una en el interior del aula y otra en el exterior de la misma ventana. El resultado son más de 50.000 mediciones en 24 h diarias.

Día Ruido exterior Ruido interior Ruido de fondo
Lunes72 dB66 dB49 dB
Martes73 dB67 dB50 dB
Miércoles71 dB70 dB48 dB
Jueves72 dB66 dB48 dB
Viernes71 dB64 dB48 dB
Sábado67 dB44 dB44 dB
Domingo65 dB41 dB41 dB

El ruido de fondo registrado en horario escolar (49 dB) supera en 12 dB el máximo que el CTE [4] establece para este nivel de ruido exterior (37 dB), lo que evidencia un claro déficit de aislamiento acústico. El cálculo con las mediciones de fin de semana confirma un aislamiento de las ventanas actuales de apenas 21 dB, muy por debajo de lo que ofrece unos cerramientos actuales.

Normativa de referencia — CTE DB-HR [4] y OMS [5]
  • Ruido de fondo en aulas: máximo 37 dB cuando el ruido exterior supera 70 dB.
  • Reverberación en aulas (<350 m³): máximo 0,7 s (vacías) / 0,5 s (con butacas).
  • Aplicación: edificios con licencia municipal posterior al 23 de octubre de 2008.
  • OMS (Guías europeas de ruido, 2018): máximo 35 dB en interior de aulas y 55 dB en exteriores de centros escolares.

Lo que dice la investigación: proyecto BREATHE

Los datos de este edificio no son solo un problema normativo. En 2022, el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y la Universitat Pompeu Fabra publicaron en PLoS Medicine los resultados del proyecto BREATHE [1], el estudio longitudinal más sólido realizado en España sobre el impacto del ruido escolar en el desarrollo cognitivo infantil.

REF 1
Foraster, Esnaola, López-Vicente et al. — ISGlobal / UPF (2022)
Cohorte de 2.680 escolares de 7 a 10 años en 38 centros de Barcelona. Seguimiento de 12 meses con cuatro evaluaciones de memoria de trabajo y capacidad de atención. Medición de ruido en exterior, patio e interior de aulas. PLoS Medicine 19(6): e1004001

El proyecto evaluó exactamente las dos habilidades que se desarrollan hasta la adolescencia y que resultan esenciales para el aprendizaje: la capacidad de atención y la memoria de trabajo. Los resultados son directamente aplicables a este edificio.

1. El ruido exterior de tráfico ralentiza el desarrollo cognitivo

Cada incremento de 5 dB en el nivel exterior de ruido se tradujo en un desarrollo de la memoria de trabajo un 11,4 % más lento y un desarrollo de la memoria de trabajo compleja un 23,5 % inferior a la media. [1] En este edificio, el ruido exterior ronda los 72 dB en horario escolar —muy por encima del umbral de riesgo identificado en el estudio.

72dB
Ruido exterior medido (horario escolar)
55dB
Umbral OMS para exteriores escolares
+17dB
Exceso sobre el umbral de riesgo

2. Los picos de ruido son más dañinos que el nivel medio

Tanto en el exterior como en el interior de las aulas, una mayor fluctuación en los niveles de ruido se asoció a una evolución más lenta en todos los tests cognitivos. [1] Esto es especialmente relevante en este emplazamiento: el paso de autobuses, frenadas, sirenas y obras generan exactamente ese tipo de ruido intermitente y de pico que el estudio identifica como más disruptivo para el neurodesarrollo —incluso más que el nivel medio.

"Los picos de ruido podrían resultar más disruptivos para el neurodesarrollo que la media de decibelios. Esto refuerza la hipótesis de que quizá influyan más las características del ruido que sus niveles medios, cuando actualmente las políticas sólo se basan en la media."

Maria Foraster, ISGlobal — PLoS Medicine, 2022 [1]

3. La escuela es la «ventana crítica» de exposición

El estudio BREATHE no encontró relación entre el ruido en el domicilio y el desarrollo cognitivo. Solo la exposición en la escuela mostró efecto. [1] Esto apunta a que el aula es el lugar donde el ruido importa más: coincide con las horas de máxima concentración y con los procesos activos de aprendizaje. El ruido en casa, en cambio, se produce mayoritariamente fuera de esas ventanas cognitivas vulnerables.

4. El ruido se asocia a síntomas de TDAH

Un estudio previo del mismo proyecto BREATHE, publicado en Environmental Health Perspectives, encontró que la exposición al ruido en el interior de las aulas se asoció significativamente con mayor sintomatología de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). [2] En un aula con reverberación de 2,1 s y ruido de fondo de 49 dB, este riesgo no es puntual sino estructural y diario.

Comparación directa con los umbrales BREATHE

Las guías de la OMS fijan dos umbrales de riesgo: ≥55 dB en el exterior/patio para peor trayectoria de memoria y atención, y ≤35 dB en el interior del aula como límite máximo recomendado. [5] Este edificio supera ambos: 72 dB exterior y 49 dB de fondo interior.

Dos problemas, dos intervenciones necesarias

En conjunto, este edificio acumula casi todas las dificultades que complican la inteligibilidad en la comunicación oral. El ruido exterior invade las aulas por un aislamiento deficitario, lo que obliga a elevar la voz para alcanzar una inteligibilidad suficiente; pero entonces la alta reverberación interfiere severamente. Usando el concepto del pedagogo Loris Malaguzzi [6], el «tercer maestro» actúa aquí en contra del aprendizaje.

Acción 1
Renovación de ventanas Prioritario
Las ventanas actuales ofrecen un aislamiento de 21 dB. Una carpintería moderna con doble acristalamiento puede alcanzar 35-42 dB, lo que reduciría el ruido de fondo interior de 49 dB a valores próximos al límite normativo (37 dB).
Déficit actual: 28 dB sobre el límite CTE
Acción 2
Instalación de paneles absorbentes Prioritario
Los techos abovedados dificultan la instalación habitual en techo, pero los techos altos dejan pared disponible. Los primeros 18 m² de panel por aula reducen la reverberación a la mitad por ~1.000 €. Para el ideal inclusivo se precisan 48 m² (~2.500 €/aula). Los paneles deben cumplir normativa de fuego: espuma de melamina 4,5 cm, fibra de poliéster con tratamiento ignífugo, o fibra de vidrio con protección.
Reverberación actual: 3× el límite normativo

Conclusiones

Este es el caso más complejo de los estudios de caso realizados en centros educativos. Los datos superan en todos los parámetros los límites normativos, y la evidencia científica del proyecto BREATHE indica que estas condiciones tienen consecuencias medibles sobre el desarrollo cognitivo del alumnado.

Indicador Medido CTE OMS / ideal
Ruido de fondo interior 49 dB 37 dB 35 dB
Reverberación (aula pequeña) 2,1 s 0,7 s 0,54 s
Reverberación (aula grande) 1,85 s 0,7 s 0,54 s
Ruido exterior (horario escolar) 72 dB 55 dB
Criterios educativos vs. criterios constructivos

Los valores del CTE son criterios constructivos, no educativos. Los criterios realmente relevantes para el aprendizaje son más exigentes cuando se consideran: las metodologías del siglo XXI, la inclusión de alumnado con dificultades de atención o lenguaje, las evidencias de investigación y el bienestar docente.

La mejora acústica de este edificio es también una cuestión de equidad e igualdad de oportunidades. El alumnado de un centro histórico no tiene por qué aprender en condiciones que la ciencia demuestra perjudiciales, mientras el de un centro de nueva construcción disfruta de un entorno que protege su desarrollo cognitivo. La equidad externa —entre centros— no debe hacernos olvidar la equidad interna: dentro de cada aula, el alumnado con mayores dificultades de atención o lenguaje es siempre el más perjudicado por un entorno acústico deficiente.

En 1917 nadie podía imaginar que un edificio de vanguardia se convertiría, cien años después, en un obstáculo para el aprendizaje. La solución no es demoler el patrimonio, sino comprenderlo, medirlo y actuar con los medios disponibles —sabiendo que cada panel instalado, cada ventana renovada, traduce en oportunidades reales para quienes aprenden dentro.

Referencias bibliográficas

  1. Foraster M, Esnaola M, López-Vicente M, Rivas I, Álvarez-Pedrerol M, Persavento C, et al. (2022). Exposure to road traffic noise and cognitive development in schoolchildren in Barcelona, Spain: A population-based cohort study. PLoS Medicine, 19(6): e1004001. https://doi.org/10.1371/journal.pmed.1004001
  2. Forns J, et al. (2015). Traffic-Related Air Pollution, Noise at School, and Behavioral Problems in Barcelona Schoolchildren: A Cross-Sectional Study. Environmental Health Perspectives. DOI: 10.1289/ehp.1409449
  3. Iglehart F. (2020). Speech Perception in Classroom Acoustics by Children With Hearing Loss and Wearing Hearing Aids. American Journal of Audiology, 29(1), 6–17. DOI: 10.1044/2019_AJA-19-0010 [Respalda el TR de 0,3 s para alumnado con discapacidad auditiva según ANSI/ASA S12.60-2010]
  4. Ministerio de Vivienda (2009). Código Técnico de la Edificación — Documento Básico HR: Protección frente al ruido. Obligatorio para construcciones con licencia posterior al 23 de octubre de 2008.
  5. Organización Mundial de la Salud (2018). Environmental Noise Guidelines for the European Region. WHO Regional Office for Europe.
  6. Malaguzzi, L. (1996). El niño tiene cien lenguajes. Reggio Children. [El concepto del «tercer maestro» —el entorno como agente educativo— es central en la pedagogía de Reggio Emilia desarrollada por Malaguzzi. Ver también: Reggio Children, reggiochildren.it]

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